¿Cómo construir una relación sana con el ejercicio?

Por Karla García Villalobos Lobo

Si somos realistas, la gran mayoría de nosotros nos ejercitamos con el objetivo y la finalidad de cambiar nuestro cuerpo para encajar estéticamente y cumplir objetivos inalcanzables, siendo pocas las personas que realmente hacen ejercicio de forma consciente, es decir que escuchan verdaderamente a su cuerpo, mente y alma antes, durante y después del entrenamiento.

Nos empeñamos en fijarnos y en voltear a ver durante el entrenamiento nuestro reloj para contar los minutos y las calorías quemadas que llevamos. Nos presionamos y nos obligamos a ir a hacer ejercicio cuando de verdad nuestro cuerpo nos dice que no, porque estamos obsesionados por querer bajar de peso, tener ese cuerpazo, ganar músculo, quemar las calorías ingeridas de más en nuestras vacaciones, o del fin de semana, o del día anterior, vernos bien, etc, a tal grado que saltarnos un día de entrenamiento nos causa un sentimiento de insatisfacción, agobio, culpa, decepción, etc, llevándonos al punto de realizar ejercicio aunque no lo estemos disfrutando y suframos. O por el contrario, no hacemos ejercicio porque en verdad lo aborrecemos, no tenemos condición, no le encontramos el gusto, sufrimos, no lo disfrutamos y lo vemos como el enemigo número uno.






Si bien, el ejercicio juega un papel importante en nuestra vida, y como ya sabemos nos trae muchos beneficios, sobre todo a nivel salud mental, espiritual y física. Todo esto de tener una relación positiva con el ejercicio suena muy bonito, pero la pregunta es ¿cómo logramos esto?




¡Empieza con el plan de entrenamiento físico "sólo muévete" de Conquistarte!




1. Ir a tu propio ritmo


Por lo tanto, debemos comprender que cada uno de nosotros tenemos nuestras capacidades y habilidades, por lo que debemos ir a nuestro propio ritmo exigiéndonos pero siempre sin exagerar y sin sobrepasar nuestras capacidades y habilidades. Hay que recordar que todos somos diferentes, por lo tanto nos hicieron de distintas formas, tallas, tamaños, etc, por lo que no podemos moldearnos, compararnos, ni tampoco seguir el ritmo de la persona de a lado.

2. Prueba y descubre


Prueba, intenta y date la oportunidad de encontrar la forma de mantenerte activa y de mover tu cuerpo. Atrévete a descubrir tus gustos dentro del ejercicio. Recuerda que no necesitas a fuerza ir al gimnasio o hacer las rutinas de entrenamiento, existen diferentes maneras de mantenernos activos como por ejemplo: caminar, bailar, correr, nadar, patinar, andar en bicicleta, subir escaleras, entre muchos más.

Permítete experimentar, conocerte aún más para que logres identificar tus fortalezas dentro del entrenamiento, es decir aquello en lo que eres realmente bueno. Una vez que tengas esto más claro, te darás cuenta de lo capaz que eres y te ayudará a encontrarle el gusto al ejercicio desde una perspectiva totalmente diferente a la de la apariencia, desde la intuición, consciencia y el amor propio.

3. No te excedas


Creemos que pasar horas en el gimnasio nos hará y ayudará a alcanzar nuestros objetivos. Pero te tengo una noticia, no necesitas pasar horas haciendo ejercicio, es suficiente con hacer 45 minutos de ejercicio, entre 3 a 5 días por semana, sin embrago es fundamental que siempre escuches a tu cuerpo y no lo obligues.

Hay que recordar que todo en exceso es malo y por lo tanto, el explotar nuestro cuerpo puede llegar a ser contraproducente ya que podemos lesionarnos o incluso sobrecargar nuestros músculos, agotar y enfermar a nuestro cuerpo.

4. Mueve tu cuerpo intuitivamente


La clave esta en encontrar la manera de mover nuestro cuerpo de manera intuitiva y consciente es no forzar a nuestro cuerpo de más, pero tampoco no hacer nada. Debemos encontrar un punto medio en donde realmente nos sintamos a gusto y verdaderamente disfrutemos el ejercicio. Este tiempo debe de ser tuyo, el objetivo tiene que ser el estar contigo, olvidarte por un rato de todo lo que pasa a tu alrededor para conectar contigo mismo. Es mover tu cuerpo de tal forma que tu te sientes bien.

5. Nutre tu mente, alma y cuerpo


Busca y encuentra distintas formas de ejercitarte, de mover tu cuerpo y mantenerte activo. Procura encontrar algo que realmente te distraiga del contar las calorías quemadas, ver el reloj, de pensar todo el tiempo en querer marcar, etc, pero que al mismo tiempo te haga sentir física, mental y espiritualmente excelente.

“En lugar de pensar en el ejercicio como una forma de quemar calorías, empieza a ver ejercicio como una manera de quemar el estrés, el ego, la ansiedad y las preocupaciones”.

6. Deja de relacionar: "ejercicio" con "apariencia"


Separa las palabra ejercicio y apariencia, olvida esto porque el ejercicio implica mucho más que solo la apariencia y lo físico. El relacionar ejercicio con apariencia nos puede llevar a exigirnos y hacer periodos de entrenamiento más intensos, a ser completamente sedentarios o incluso a desarrollar un trastorno del ejercicio que puede afectar nuestra salud gravemente. En cambio si nos ejercitamos por otras razones que no sean o tengan que ver con la apariencia, es probable que este se vuelva un hábito, lo disfrutemos bastante y que hasta obtengamos beneficios mentales, físicos y emocionales de una actividad regular y moderada.

Date la oportunidad, el espacio y la libertad de sintonizar y de realmente sentir y escuchar a tu cuerpo. Es fundamental que para que logremos construir una relación positiva con el ejercicio primero encontremos lo que realmente nos gusta y nos hace sentir bien.

Intenta y prueba la gran variedad de ejercicios que existen dentro del los entrenamiento de cardio, la fuerza, la flexibilidad y el balance. Explora y determinar cual es la actividad física que más disfrutas, te gusta, te motiva y te hace sentir bien. Deja de presionarte y ve a tu propio ritmo, olvídate de seguir los parámetros de los demás y asegúrate que toda actividad física, rutina, entrenamiento sea totalmente personalizada.

Te aliento e impulso a cambiar y dejar atrás estos pensamientos y hábitos:


  • Debo hacer ejercicio para quemar caloría

  • Debo hacer ejercicio para bajar de peso

  • Debo hacer ejercicio para esculpir mi cuerpo

  • Debo hacer ejercicio en un gimnasio para lograr tener mejores beneficios.

  • Debo apegarme a este régimen de ejercicio aunque no me guste y no lo disfrute

  • Soy demasiado gordo para correr, practicar you, bailar o realizar cualquier tipo de actividad física

  • No puedo tomarme un día de descanso

  • Tengo que ejercitar esta parte de mi cuerpo aunque me duela o tenga una lesión

  • Me estoy dando por vencido y estoy fallando en el ejercicio por tomarme unos cuántos días, semanas o meses

Y te invito a reemplazarlos por estos pensamientos y hábitos:


  • Debo hacer ejercicio para sentirme bien a nivel mental, emocional y físico

  • Debo buscar la forma de incorporar una gran variedad de movimientos durante mi día

  • No todo movimiento beneficioso no tiene que ser un ejercicio formal, puede ser desde el hacer los deberes de la casa (trapear, hacer camas, subir escaleras), bailar frente al espejo mientras me arreglo, etc

  • Debo hacer ejercicio con ropa cómoda y en espacios en los que realmente me sienta cómodo.

  • No debo sentirme culpable por tomarme un día o una semana de descanso porque no tiene nada de malo darme un break si es que lo necesito.

  • El ejercicio no es una forma de absolver mis elecciones de alimentos.

  • Debo basarme realmente en cómo me siento en ese momento, para escoger y elegir la mejor forma de mantenerme activa, durante el día.

  • Me siento agradecida y aprecio mucho a mi cuerpo por todo lo que es capaz de hacer y lograr. (aunque solo sea por el hecho de respirar y bombear sangre para mantenerme viva)

  • El ejercicio me ayuda a sentirme muy bien conmigo misma y no tienen nada que ver con la apariencia.


Descubre cual es la actividad que más te gusta hacer para mantener tu cuerpo activo y comienza a sanar tu relación con el ejercicio. ¡Empieza con el plan de entrenamiento físico "sólo muévete" de Conquistarte!


¡Un plan de entrenamiento diseñado de acuerdo a tus objetivos, capacidades y habilidades, solo para ti!

Mantente activo, escucha a tu cuerpo y trabaja bajo tus propios parámetros. Haz tiempo para TI, enfócate en lo que realmente te gusta hacer, en quien eres y mejora la relación que tienes contigo mismo.


Inspira y motiva a otras personas que puedan tener los mismos miedos u obstáculos que tú.


Recuerda: nunca compararte con nadie más, ve a tu propio paso y siempre da lo mejor de ti.


Cuéntanos, ¿Cómo mantienes tu cuerpo activo?, ¿Cómo le haces para mantener una relación sana con el ejercicio?.


¡Compártenos tus tips y recomendaciones en los comentarios!




1 comentario